Mano de obra solidaria: Privados de libertad acondicionan campamentos transitorios

En medio de las dificultades generadas por el doblete sísmico del pasado 24 de junio, los privados de libertad han dado una muestra de solidaridad, al asumir voluntariamente los trabajos de infraestructura, albañilería y acondicionamiento de tres grandes campamentos transitorios que atienden a más de 900 personas damnificadas en Caracas, La Guaira y Miranda.

Esta iniciativa coordinada por el Ministerio del Poder Popular para el Servicio Penitenciario bajo la gestión del ministro Julio García Zerpa, en conjunto con el Ministerio de Relaciones Interiores, Justicia y Paz y el Estado Mayor para Campamentos Transitorios y Vivienda, coloca el esfuerzo voluntario de la población penitenciaria en la primera línea de apoyo humanitario, demostrando con hechos el sentido de la disciplina y el compromiso social en coyunturas difíciles.

El aporte de los privados de libertad ha permitido transformar centros educativos y campus universitarios en espacios de abrigo dignos y funcionales en tiempo récord. Su labor abarca desde complejas reformas estructurales y albañilería hasta el mantenimiento de áreas comunes y soporte logístico diario.

Para constatar estas labores, el ministro Zerpa junto al Ministro de Interior, Justicia y Paz, Capitán Diosdado Cabello Rondon y demás autoridades nacionales, visitó la sede del litoral de la Universidad Simón Bolívar en La Guaira, que se convirtió en un campamento tránsitorio, donde se le brinda protección a 618 personas. Dicho espacio fue adecuado por un contingente de 62 privados de libertad, que trabajan intensamente con el propósito de darle un espacio digno a esas familias que lo perdieron todo tras los terremotos.

El funcionario destacó que para el ministerio la «mejor forma de redención» es hacer sentir útiles a los pricñvados de libertad a través del amor y el trabajo.

«La filosofía nuestra es llevar a la persona a un proceso de reflexión y reconocimiento de los daños y luego de eso empezar un proceso de redención y crecimiento mental, físico y espíritual (…) Para ellos es un acto heróico, dentro de la privación de libertad, el poder ayudar a quiénes están en un proceso profundo de afección», destacó Zerpa.

Por su parte, Jesús Ramírez, uno de los privados de libertad que se encuentra trabajando en la universidad, señaló que parte de su trabajo ha consistido en la reparación de paredes, tuberías y remodelación de los baños, para darle un espacio digno a las familias damnificadas.

«El objetivo es acondicionar los espacios para que ellos puedan estar cómodamente y poder brindarles nuestro trabajo, para devolverles la esperanza y así confíen en que aunque hayan perdido todo, hay personas que piensan en ellos», expresó.

Espacios dignos y actividades para la infancia en la U.E.N. Dr. Luis Padrino

Por otra parte, en Caracas la Unidad Educativa Nacional Doctor Luis Padrino, también fue acondicionada por la mano de obra voluntaria de los internos, alcanzando una capacidad para 200 personas.

Actualmente, este recinto resguarda a 190 personas agrupadas en 73 familias, incluyendo a 57 mujeres (de ellas 7 embarazadas), 52 hombres, 32 niños, 22 niñas y 9 adolescentes.

Durante su inspección en este centro, el ministro reconoció el valor de la labor voluntaria y el compromiso de los trabajadores y los internos. Destacando también actividades deportivas, recreativas y culturales que se le vienen realizando a los niños y niñas en alianza con entidades públicas nacionales.

Apoyo continuo y atención integral en el Liceo Alejo Fortique de Baruta

El ministerio también vela por un tercer campamento transitorio que se localiza en el Liceo Alejo Fortique del municipio Baruta, donde como en los otros dos centros, los privados de libertad ejecutaron las labores de construcción y albañilería necesarias para activar este espacio con capacidad para 155 personas, aunque de momento hay 126 ciudadanos que se agrupan en 32 familias, e incluyen a 46 niños, 19 adolescentes y 4 adultas mayores (una de ellas con discapacidad visual).

Además, mientras un grupo de internos mantiene el apoyo en la infraestructura, trabajadores del ministerio complementan las tareas diarias operando la cocina y garantizando la limpieza profunda. En materia asistencial, el campamento cuenta con la presencia permanente de 10 médicos y 10 enfermeras, quienes ya han desarrollado jornadas de atención primaria, abordaje psicológico, consultas de pediatría y ginecología, además de operativos de despistaje para enfermedades crónicas y transmisibles.

Un llamado al orden, la empatía y la esperanza

El despliegue de los privados de libertad en estas obras de ayuda humanitaria refleja un enfoque de reinserción social basado en la solidaridad activa y el trabajo comunitario. En cada uno de los centros, las autoridades han destacado el comportamiento ejemplar y el valor social de las obras ejecutada. En este sentido, el ministro instó a la comunidad a mantener la convivencia armónica y a respaldar el esfuerzo de quienes trabajan día a día en el lugar.

Redacción: Mppsp.

Fotos: Mppsp.

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