En un hito sin precedentes para el deporte y la reinserción social en Venezuela, cuatro integrantes del equipo masculino Relámpagos de Yare (del Centro Penitenciario Yare) y cuatro jugadoras del equipo femenino Gladiadoras de Oro (del Instituto Nacional de Orientación Femenina) fueron invitados por primera vez a las jornadas de entrenamiento y preselección de la Federación Venezolana de Rugby.
Los ocho atletas, actualmente privados de libertad, acudieron a esta convocatoria en la Hacienda Santa Teresa, estado Aragua, en calidad de invitados especiales tras haberse coronado campeones en el más reciente torneo nacional que se efectuó dentro del sistema penitenciario. Su llamado respondió a sus destacadas condiciones físicas, nivel técnico y desempeño en cancha. De esta manera, tuvieron la oportunidad de compartir experiencia, roce deportivo y volumen de juego junto a los mejores rugbistas de todo el país.
Preparación de alto nivel y aprendizaje compartido
La concentración reunió a cerca de 100 atletas distribuidos en las categorías femenina, masculina y juvenil. Para las selecciones absolutas (femenina y masculina), las sesiones estuvieron enfocadas en la modalidad Sevens (formato olímpico de juego rápido y tiempos reducidos). Por su parte, la categoría juvenil concentró sus prácticas en la modalidad 15, de corte tradicional.
Dicho evento formó parte de la preparación de cara a los próximos torneos internacionales de Sudamérica Rugby pautados para el mes de octubre.
Durante el fin de semana, el plan de trabajo contempló jornadas dobles de acondicionamiento físico, calentamientos integrados entre todas las categorías y módulos técnicos específicos orientados al perfeccionamiento de destrezas como pase, tacle, duelo y ruck, para culminar con dinámicas de juego aplicadas.
Para los atletas de Yare y del INOF, esta vivencia representó una ventana de aprendizaje integral y un intercambio técnico directo con la élite del rugby venezolano.
El deporte como herramienta de transformación social
Esta histórica inclusión se enmarca en las iniciativas impulsadas a través del Proyecto Alcatraz de la Fundación Santa Teresa, programa socio-deportivo que promueve la formación en valores, el acompañamiento psicoeducativo de jóvenes con problemas de conducta y la reinserción social de privados de libertad a través de la práctica disciplinada del rugby.
La participación de estos jugadores en un módulo de la preselección nacional reafirma el impacto transformador del deporte. De esta manera, quedó demostrado que la disciplina, el trabajo en equipo y el respeto cultivados en la cancha abren caminos hacia la superación personal y la reintegración a la sociedad.
Redacción: Mppsp.
Fotos: Mppsp.


