La música tiene el poder absoluto de transformar realidades, sanar historias y convertir los errores del pasado en un presente lleno de esperanza. Bajo esta premisa cargada de emotividad y alegría, el Ministerio del Poder Popular para el Servicio Penitenciario celebró el III Concierto por la Paz en los espacios de la emblemática Plaza El Venezolano, en Caracas, un escenario donde el arte se consolidó como el puente perfecto para la inclusión y la redención social.
Este emotivo encuentro unió en un solo corazón al pueblo venezolano, a los privados de libertad y a grandes leyendas de la música tropical. El maestro Bonny Cepeda compartió escenario con el Sistema de Orquestas y la Orquesta Penitenciaria «Libertad Musical», demostrando que el sistema penitenciario abraza la humanización y ofrece segundas oportunidades a quienes han fallado, mejorando notablemente sus condiciones socioemocionales a través de la cultura.
La jornada musical estuvo impregnada de una energía desbordante. La Orquesta Penitenciaria Rodeo III conmovió y puso a bailar al público asistente con una impecable ejecución de temas icónicos que cobran un nuevo y poderoso significado en sus voces: «Me liberé», «Llorarás», «Rebelión», «Quimbara», «Señor Serrano», «Todo tiene su final».
En el marco de este concierto, el discurso de la redención y la reinserción social se transformó en un hecho tangible. Como parte de las revisiones exhaustivas de casos orientadas a la optimización de la justicia y a garantizar la celeridad procesal, se otorgaron formalmente dos libertades a integrantes de la orquesta provenientes del centro de reclusión Rodeo III.José Gregorio Gallardo Orozco, cantante de la agrupación —quien cumplía una condena de 7 años, 12 meses y 21 días—, y Diego Alfonzo Salazar Rodríguez, trombonista —con una pena física de 12 años y 7 meses—, son a partir de ahora hombres libres tras la revisión minuciosa de sus expedientes.
Este logro trascendental fue el resultado de un riguroso y coordinado esfuerzo institucional entre el Ministerio del Poder Popular para el Servicio Penitenciario, el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), el Ministerio Público y la Defensa Pública. Esta articulación de poderes no solo garantiza la justicia expedita, sino que respalda el proceso de transformación integral de los ciudadanos que integran el sistema penal.Por su parte, el maestro Bonny Cepeda, junto a la gran Mery «Tu Loba», hicieron vibrar la plaza entera al ritmo de éxitos como: «El Lobo», «Lo tengo dominado», «Fotografía», «Cuarto de Hotel» y la infaltable «Asesina».




























Una política de luz que se expande por el país
Este concierto no es un hecho aislado, sino el reflejo vivo del Programa Académico Penitenciario, una política pública que siembra luz en los centros de reclusión del país. Esta iniciativa de inclusión musical atiende actualmente a nivel nacional a 1.059 adultos (530 mujeres y 529 hombres) y a 435 adolescentes en 23 entidades de atención.
El programa cuenta hoy con 14 núcleos activos en todo el territorio nacional y, con miras a seguir multiplicando las oportunidades de cambio, proyecta la próxima apertura de 10 nuevos espacios de formación musical.Con actividades de este impacto, el Servicio Penitenciario reafirma con orgullo su compromiso con la humanización y la reinserción social, consolidando la música no solo como disciplina, sino como la herramienta fundamental para cambiar lo negativo en afirmativo y seguir construyendo la paz.
Redacción: MPPSP
Fotos: MPPSP


